(1933) S.O.S. ICEBERG

Cartel de la película "S.O.S. Iceberg"

Cartel de la película “S.O.S. Iceberg”

(1933) S.O.S. ICEBERG

Tay Garnett y Arnold Fanck

          6,8 (263)     IMDb 6,8 (74)      Sin valoración     Filmaffinity Sin valoración

VALORACIÓN MDF: 6,80.

S.O.S. Isberg.

Rod La Rocque (Dr. Carl Lawrence), Leni Riefenstahl (Ellen Lawrence), Sepp Rist (Dr. Johannes Brand), Gibson Gowland (John Dragan), Max Holzboer (Dr. Jan Matushek), Walter Riml (Fritz Kuemmel), Ernst Udet (Él mismo), Nakinak (Perro esquimal).

Esta película se rodó simultáneamente en dos idiomas con distintos actores y directores en algún caso. Además de esta versión en inglés, se rodó en alemán la película “S.O.S. Eisberg” (1933), dirigida por Arnold Fanck, y con Leni Riefenstahl y Gustav Diessl como protagonistas. En España se estrenó esta versión en inglés. En 1951 se reeditó con una menor duración.

 Universal Pictures Corporation, Universal City, California.

5 de octubre de 1933, Nueva York, Estados Unidos.

25 de diciembre de 1933, Callao, Madrid, España.

Cartel de la película "S.O.S. Iceberg"

Cartel de la película “S.O.S. Iceberg”

Argumento. La Vanguardia (12/04/1934): <<LOS NÁUFRAGOS DEL «CHELIUSKIN».  Precedida de intensa propaganda, ha rodado hace poco por los cines de casi todo el mundo una película («S.O.S. Iceberg») que da una visión aproximada de las enormes penalidades que sufren los exploradores de las regiones polares cuando por cualquier accidente, de fácil acaecimiento, les falla la asistencia de los poderosos medios de que disponen hoy las expediciones científicas, bien preparadas para tales viajes.

Un pequeño grupo de esos abnegados exploradores, sorprendidos por la ventisca boreal, pierden durante la tempestad sus bagajes y víveres, salvando a duras penas sus vidas sobre un bloque flotante de hielo, un iceberg. Han podido rescatar la emisora de radio y pronto la fatídica señal de S.O.S.. la petición de socorro, es recogida por diversas estaciones receptoras. Entretanto se organizan las expediciones de auxilio, el «iceberg» navega a la deriva, con rumbo fatal hacia la pavorosa «muerte blanca». El salvamento de los supervivientes se verifica al fin de una manera bastante convencional, tan caprichosa como algunos de los trucos fotográficos utilizados, y como el texto que ha servido de reclamo, al manifestar que intervino en la dirección del film el célebre explorador polar, recién fallecido, Knud Rasmussen, a quien atribuye haber sido compañero de Roald Amundsen en la expedición de socorro a los náufragos del dirigible «Italia», de Nobile, y confundiendo la Groenlandia con la tierra de Francisco José.

Cartel de la película "S.O.S. Iceberg"

Cartel de la película “S.O.S. Iceberg”

Pero estos son pequeños detalles muy compatibles con el general desconocimiento de la geografía polar y de la historia de las exploraciones australes y boreales.

Pronto ha venido la realidad a superar el dramatismo de la situación de los novelescos náufragos en aquella película.

Van a cumplirse los dos meses del naufragio del rompehielos ruso «Cheliuskin» en el Océano Ártico, a la latitud de las costas de Siberia, y todavía permanecen acampados, sobre un iceberg a la deriva, 78 hombres entre tripulantes y pasajeros del navío siniestrado. (…)>>

Cartel de la película "S.O.S. Iceberg"

Cartel de la película “S.O.S. Iceberg”

La Vanguardia (14/11/1933): <<DE LA FILMACIÓN DE UNA PELÍCULA EN GROENLANDIA. El coraje demostrado por los hombres componentes de la expedición «SOS-lceberg» Groenlandia, ha quedado bien patente; durante su filmación, un actor de gran celebridad en el teatro inglés y americano se arriesgó con los 37 héroes restantes del «Borodine» para realizar la magna empresa; un Ernst Udet, el aviador espectacular germano del día; con un Sepp Rist el esquiador más competente del viejo continente; un Walter Riml, el astro de la comedia alemana; un doctor Holsboer y un doctor Franck esquiador de los Alpes suizos y gran dramático el uno y maestro de la cámara y fundador de la escuela de su nombre el segundo, no podían menos de aportar la más soberbia de las creaciones.

Programa del Cine Doré

Programa del Cine Doré

La aventura adquirió desde un principio tan romántico carácter y sobre todo ofreció tales dificultades que Laemmle hubo de solicitar la cooperación del Gobierno de Dinamarca, cuya corona accedió a los deseos de la Universal poniendo a su vez a sus órdenes al explorador doctor Knudt Rasmussen para que sirviese de guía al jefe de la expedición y autor de la trama del drama a rodarse además de excelente productor de películas doctor Arnold Fanck.

Inglaterra se interesó por la empresa de Laemmle y puso a su disposición el vapor «Borodino» bien equipado para un año de estancia en el Ártico. Cuando Fanck comenzó a recibir sus primeras felicitaciones fue llamado por el presidente Carlos Laemmle y en Nueva York se entrevistó inmediatamente con el gran escenarista de la Universal Tom Reed, preparando el resto de sus proyectos.

Carátula de la película

Carátula de la película en sus dos versiones

En Hull esperó el «Borodino» equipado. Después de dar en París diversas conferencias Fanck, los miembros de la famosa expedición se embarcaron entusiasmados.

Las fotografías de «Sos-Iceberg» han sido hechas, como se proyectó, exclusivamente en los países glaciales, entre los eternos hielos, en los helados mares, a la orilla de los bellísimos «fjords» del extremo Norte de la tierra, al sol de la media noche, entre aborígenes sumamente típicos en sus usos, costumbres, caracteres, vestidos, etc., todo lo cual había de aumentar los valores de las consecuciones del film. Cuando Laemmle solicitó el permiso del Gobierno de Dinamarca concertó una cláusula para que fuese permitida a la expedición el filmar un drama polar: tal es el drama que, se toma por argumento. «Iceberg», drama de luchas con los  elementos, el hambre, el hielo… Laemmle hubo de hacer constar que la historia se había escrito expresamente de antemano para poder obtener dicho permiso en atención a las dificultades que el Gobierno danés opuso a los planes de la Universal, dados los peligros que puede acarrear semejante trama en aquellas apartadas e inhóspitas regiones.

ABC (24/12/1933)

ABC (24/12/1933)

Pero «Sos-Iceberg» llegó a más; la expedición logró localizar el sitio del drama de la histórica expedición Wegener que costó la vida a éste y de la que formó parte el actual doctor Sorge en calidad de asesor científico entonces como ahora. El drama del doctor Laurenz perdido en los «fjords» más extremos de los eternos hielos de los que la civilización se halla a miles y miles de millas infranqueables, da a «Sos-Iceberg» una página cuyas notas apenas resiste nuestro corazón, especialmente en los momentos de ser  descubierto por su arriesgada y dolorida esposa. ¿Cómo pudo invernar Laurenz a expensas propias en el blanco infierno polar a merced de la caza del oso blanco y de los fríos intensos?

ABC (28/01/1934)

ABC (28/01/1934)

Una nota especialísima la constituyó siempre el piloto Ernst Udet. ¿Quién puede suponerse lo ruda de su labor volando semanas enteras sobre las regiones polares cuya atmósfera helada entorpecía sus motores y cuyos mares hirvientes de Icebergs le ofrecían peligros sin fin caso de amarajes necesarios? Con frecuencia Udet, engañado por las irisaciones polares, tocaba las aguas del mar o bien volaba al ras de Icebergs envueltos en nieblas nacarinas, de plata y oro, o frecuentemente azules como el mar, ya de amarillo radiante o de encarnado vivo, de manera que el «fjord», la montaña nevada con sus caprichosas formaciones heladas, o el Iceberg majestuoso, todo se confundía a su vista constantemente avizor empeñado en no perder las orientaciones y en volar lo bajo posible para descubrir alguna huella, algún rastro, alguna señal de los ansiadamente buscados. Frecuentemente llegaba Udet a su base haciendo señas de no haber encontrado nada, días y días… Pero también le llegó el momento — como antes apuntamos — de desorientarse un día no regresando hasta el cuarto de su desaparición cuando Fanck y Rasmussen daban por descontada la tragedia.>>

La Vanguardia (09/01/1934): <<MENTALIDAD ESQUIMAL. Los miembros de la expedición Fanck a Groenlandia, de la Universal, para el rodaje de «SOS-lceberg», cuentan verdaderas aventuras en el transcurso de sus ocho meses en Groenlandia. Al principio el sol de media noche los amenizó entre otras de las novedades de aquellas regiones, pero pronto comenzaron los temores en serio al verse en los peligros que los envolvía la estancia allí. Udet, el piloto alemán fue el único que jamás perdió el humor y los entretuvo con chistes y chascarrillos. Para hacer sus fotografías maravillosas Udet se aventuró a verificar vuelos de la mayor dificultad al ras de los icebergs a cuyo derredor incluso verificaba vuelos invertidos a fin de sacar mejor sus fotografías; tanto éxito tuvo en sus vuelos, que los mismos que conocían sus éxitos de Alemania se asombraron ante aquellas audacias. Los esquimales llamaban a Udet «el pájaro», al doctor Fanck le tomaban por el rey de los expedicionarios, a Sepp Rist le llamaban «la foca» porque le vieron nadar una vez y el esquimal no comprende que un hombre pueda nadar y mucho menos en el hielo del mar polar. El esquimal no conoce el robo, el hurto, el asesinato, etc.

Contar sólo saben hasta 20: partiendo de los dedos de una mano y los de la otra y luego los de los pies sucesivamente. La despedida de los expedicionarios costó a los esquimales lágrimas casi, especialmente la despedida de Leni Riefenstahl a la que tomaron verdadera afición.>>

La Vanguardia (18/01/1934): <<PERDIDO EN EL GLACIAR MAS FRIÓ DEL MUNDO. Un viaje a Groenlandia encierra a más del peligro de perecer en aquellas regiones, que tantas veces han sido cementerio y panteón de muchos sabios y exploradores, el de la nostalgia que uno debe sentir—a juzgar por las referencias de quienes allí han estado—al encontrarse de buenas a primeras alejado de sus bellos paisajes blancos y de sus fjords salvajes, pero de belleza indescriptible también.

Considerando que el doctor Sorge erró los caminos perdiéndose durante ocho días en el rodaje de «Sos Iceberg», que en dichos ocho días estuvo varias veces a punto de perecer por el hambre y el frío y que hoy día siente nostalgia por el paisaje de Groenlandia, bastará para reconocer que el atractivo que el Ártico puede ejercer sobre nosotros es superior al temor que de sus serios peligros debiera deducirse.

El doctor Sorge se proponía medir las velocidades y masas que los glaciares tienen cuando ruedan del interior del país a los mares polares; porque del interior de eternas nieves y hielos de Groenlandia ruedan constantemente dichos bloques hacia el mar.

Estas mediciones en ningún sitio mejor que en el glaciar de Rink podía tomarlas. Dicho glaciar está en el fjord de Kangerdluk que mide 60 kilómetros de largo. El glaciar citado debe su nombre al geógrafo Rink, de Dinamarca, que lo descubrió por vez primera y se debe a las masas de hielo que desembocan en dicho lugar de memoria fantástica. Sorge procuró llegar a  él consiguiéndolo a la quinta vez de probarlo. El fjord hierve realmente por el exceso de cascadas que los deshielos producen en el verano, uniéndose dichos saltos de agua a los bloques que caen llenando la bahía que resulta infranqueable.

Con gran peligro, Sorge se acercó al Rink cuyas paredes imponentes de hasta 150 metros completamente en posición vertical, y sus miles de agujas de hielo, fueron la visión de más majestad que había visto. Con su pequeño bote y sus instrumentos avanzó lo que pudo saltando luego sobre los bloques y entrándose en un recodo liso desde donde vio más de 5.000 metros de costa infernal de paredes de hielo de hasta 200 metros, y picos de hasta 2.000 de altura, formando interminables secciones de torres agujas de hielo. Con sus instrumentos Sorge ascendió a unos 200 metros.

Estando a dicha altura se desprendió un bloque de tal tamaño que aprisionando el agua del recodo, al caer la hizo saltar a 300 metros de altura.

Tras aquella masa de hielo cayeron otras nuevas; en unos minutos el cuadro varió por completo; diversos icebergs de 500 a 700 metros de longitud se hundieron en las aguas y siguieron nadando hacia el mar. Pero con ellos desapareció en el oleaje furioso que causaron, el bote de Sorge. Las olas alcanzaban alturas de 15 metros (mayores que las mayores del Océano), y era imposible bajar a la costa desde la altura ganada.

Sorge observó que Riak marchaba a cien veces mayor velocidad que los glaciales de los Alpes europeos y que alcanzaba hasta una velocidad de 27 metros por día. A causa de ser dulces las aguas de los desprendimientos no pudo pescar para alimentarse y tuvo que racionarse las comidas enormemente hasta ver si le llegaba auxilio. Al segundo día de estar aprisionado en el Rink midió un iceberg de 1.500 metros de ancho por 800 de largo; ¡ahora calcúlese seis veces mayor su profundidad y tendremos la masa de hielo de dicho iceberg desprendido del Rink, medido por Sorge!

Al sexto día Sorge comenzó a desesperar; las fuerzas comenzaron a faltarle y Udet no aparecía como él esperaba de un momento a otro. Justamente el día 30 de julio oyó por fin el motor de Udet. Tras muchas señales, Udet lo reconoció y doblando a 10 metros sobre él le tiró la siguiente carta: «Querido Sorge, dentro de dos horas volveremos; te traeré comestibles y un bote pequeño. Udet, Scheeberger.»

Cuando Sorge regresó al campamento de la expedición, sus compañeros quisieron darle una tanda de azotes por los días que tuvieron que pasar esperándole, pero sus mediciones científicas y sus observaciones han valido la pena.>>

Programa del Cine Doré (17/11/1934): <<El esfuerzo más grande jamás realizado por empresa cinematográfica alguna. Filmada entre los témpanos de las regiones árticas, exigió a sus realizadores proezas y heroísmos sin número!. Las angustias de los exploradores perdidos entre los hielos eternos!. La desesperación que lleva a la locura, al crimen, y el terror de la muerte que se va aproximando inexorablemente, pintados en forma impresionante!. Soberbia visión de los ‘icebergs’, de los gigantescos desprendimientos de hielo, de los inaccesibles picos del polo!. Maravillosas muestras de acrobacia aérea, por Ernst Udet, as de la aviación mundial!. Film de formidable grandiosidad!.>>

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Una respuesta a (1933) S.O.S. ICEBERG

  1. On the last picture you see the fighting between Gibson Gowland and Walter Riml. A portrait of Walter Riml you can find on http://www.walter-riml.at/12.html

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